Se define con “la imposibilidad de lograr o mantener una erección lo suficientemente firme, como para satisfacerse él y su pareja” (OMS).
Como es de suponer este problema lo sufre el hombre y la pareja, suponiendo una frustración para ambos en el desarrollo de su sexualidad.
Se estima que un 40% de los hombre entre 40 y 75 años, tienen DE en algún grado (leve, moderada o grave). En el 70-80% son de causa vascular, es decir no llega la sangre a las arterias cavernosas en la cantidad suficiente para lograr el llenado completo de los cuerpos cavernosos y producir una erección. Las causas de la DE mas habituales son la Diabetes, la Hipertensión, los problemas coronarios, el Tabaquismo, Obesidad, depresión, etc.
El resto de las causas pueden ser psicológicas, si bien hay que tener en cuenta que los pacientes con disfunción eréctil de causa orgánica tienen también una clara perdida de autoestima y problemas psicológicos derivados de su fracaso en la vida sexual.
Además la pérdida de la vida sexual, acaba deteriorando a la pareja, que muchas acaba separándose.
No tratar la disfunción eréctil es un gran error, ya que detrás de este problema puede haber una alteración importante de la salud, como puede ser el principio de una cardiopatía no conocida, ya que comparten el mismo origen, por ser debido a la ateroesclerosis, producida por los mismos factores, como HTA, Colesterol elevado, falta de ejercicio, estrés, etc. Se ha demostrados que la DE, se anticipa en unos 3 años a la aparición de una cardiopatía.
Su estudio y tratamiento pueden ser por lo tanto de vital importancia.